
¡ Por fin, nos vemos ¡
Lo que comenzó con una mañana gris y lluviosa, a partir del medio día se convirtió en un excelente día de vuelo.
Con un viento medio/fuerte poco laminado, pudimos ver volar los aviones de los de siempre y de algunos nuevos (al menos por mi parte).
Dos sustos en los de fibra y carbono que por suerte acabaron en eso, y uno mayor al ver como algún gran velero ya a última hora de la tarde pasaba peligrosamente y no con demasiado control sobre las cabezas de los que allí estábamos, para más tarde romper una punta del ala y por suerte ninguna cabeza al tomar tierra.
A ver si nos ponemos de acuerdo y lo repetimos con tortillas de patata incluidas.
(Gracias a Aurori y Lucio por el inesperado y rico condumio).